DE MÉXICO AL MUNDO; SOPHIE DAHL ELIGIÓ UN PONCHO BORDADO
- Rojo Ancestral

- 30 dic 2025
- 2 Min. de lectura
En Rojo Ancestral creemos que cada pieza artesanal tiene una historia que merece ser contada. Una historia que comienza mucho antes de una venta y que no termina cuando el producto llega a su destino.
Una de esas historias nos recordó por qué hacemos lo que hacemos.
El origen: manos que bordan identidad
Este poncho bordado nació en México, creado por Ma. del Pilar García, maestra artesana procedente de Malinaltepec, Guerrero. Ella aprendió su arte a través de generaciones.

No es una prenda producida en serie.
Es tiempo, paciencia, herencia cultural y conocimiento transmitido de madre a hija, de abuela a nieta. Cada bordado refleja símbolos y técnicas que forman parte de una identidad viva.
El camino: comercio justo como puente
Desde el inicio, esta pieza fue adquirida bajo los principios que nos guían, pago justo y al momento, reconocimiento directo y respeto absoluto por el trabajo artesanal. Creemos firmemente que la artesanía no debe regatearse ni invisibilizar a quien las realiza.
Cuando se colabora con respeto y valoración, las piezas viajan con dignidad y orgullo y su creador es reconocido. Gracias a este modelo, esta capa encontró un espacio en el mercado internacional, donde personas de distintas culturas buscan objetos con alma y significado.
El encuentro: una elección con conciencia
Este poncho bordado fue adquirido por Sophie Dahl, escritora, modelo y nieta del célebre autor Roald Dahl creador de "Matilda" y "Charlie y la fábrica de chocolate" entre muchos otros.

Este momento fue significativo por lo que representa: una elección consciente por el trabajo hecho a mano, por la historia detrás de la prenda y por la artesanía como forma de expresión cultural.
No fue una compra impulsiva.
Fue el encuentro entre tradición mexicana y una mirada desde Reino Unido, que valora los objetos con narrativa, profundidad y autenticidad.
El significado: más que una venta
Para Rojo Ancestral, este momento se trata de visibilidad, reconocimiento y valoración. Cada vez que una pieza artesanal mexicana es valorada en el extranjero, se rompe la idea de que lo hecho a mano “vale menos” y se reconoce a la persona que la elaboró, desde el pago justo hasta el conocimiento de su técnica de elaboración y su cultura.
Se demuestra que la artesanía no es souvenir: es arte, cultura y legado.
Mirando hacia adelante
Este 2025 nos dejó una enseñanza clara:
Cuando la artesanía se presenta con honestidad, historia y comercio justo, encuentra su lugar en el mundo.
Seguiremos trabajando para que más piezas crucen fronteras llevando consigo el nombre de quienes las crean, su historia y el valor real de su trabajo.
Porque en Rojo Ancestral no vendemos productos.
Compartimos historias hechas a mano.




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